«El Emperador y Divine Rose»

Divine Rose
Si tú supieras…
Tengo las palabras más bonitas, las que nunca se han dicho, las que jamás se han escrito, las que aún no has oído, guardadas para ti.
Para cuando tú, me ames.
Para cuando tú, León, Águila del viento, lucero de la noche, calidoscopio de mil colores, bailando entre mis dedos...
y en el agua, en el fuego, en el aire y en la Tierra…
He dicho Tierra.
En la
T i e r r a
esa tierra que nos quiere, como cuando éramos niños...

Y era yo la niña que soñaba fantasía y tenía fantasía, o pedía amor y Amor me daban.
Ese amor de corazón, de sin palabras.
Pues no necesita la palabra para encarnarse, expandirse, sostenerse...
Él es el fuego del corazón y con eso, todo le sobra y le basta.
Por eso Amar es el verbo más grande, por eso es el que más fuego contiene y el que está más vivo y ardiente.

La Medicina Tradicional China, dice que el corazón es «El Emperador» de los órganos de todo nuestro cuerpo. Por eso, él reside en su trono protegido comandando y sirviendo al resto de órganos. Sabe que sin él no hay cauce de sangre y nada se nutriría como es debido.
Eso es él: el que da Vida al resto de la materia.
Por eso el alma vive en el corazón, aunque a veces lleguemos a pensar que está en la cabeza, no, no, no, no...

¿Qué amor es mente y no corazón?
¡Rotundamente, no!
Amar, reside en el corazón, circulando por la sangre, en esa que brota a mares desde el reino del «emperador»

El amor es la energía vital, la primigenia, la que cae del Cielo sobre la Tierra, la que nos hace Ser, la que nos hizo Nacer.
Por eso buscamos toda la vida amor y por esa misma razón, la gente enamorada está mucho más hermosa que el resto de mortales.
Su sangre está inundada de energía de amor llegando a cada poro y transpirando porque el amor, cuando es del bueno, es imposible contenerlo.
Y es por eso que los que NO aman, los que nada sienten, los que se han hecho un camino tan lejos del amor, están más apagados, más grises y más tristes, les falta la intensidad del rojo y la energía pura de la sangre viva.

Pero, ¿sabes? Cuando amamos con el corazón, ese amor también se instala en el cerebro, en el alma, en el ser y ahí empezamos a soñarnos y podríamos imaginamos cantando una canción que aún no hemos escrito.


Yo estoy inundada de amor, así es desde niña.
Porque nací de un amor muy grande. Eso soy y a eso vengo, a cumplir los designios del fuego de mi corazón.
Por eso fui un tiempo de aire, para encender y avivar el fuego del amor. Por eso amo, por eso sueño que amo cuando no amo, por eso escribo amor, por eso:
Soy y Vibro amor.

Y como tú ya me has rodado por la sangre, ya he podido inundarme en el anhelo de amarte y ya puedo imaginar y hasta soñarnos a ti y a mí, aunque aún no lo seamos:
amor de sangre, amor de emperador, amor de estar en un trono como dándolo todo...
Amor de fuego de corazón.

Divine Rose



Deja un comentario

Descubre más desde Entre el Cielo y la Tierra

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo